viernes, 30 de junio de 2017

Poemas prestados #120

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por Tomás Campo.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Pedro González González quién recibirá el libro Una mosca en la sopa de Charles Simic de la editorial Vaso Roto




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
loco, lavar, culo, lorito y Lorena.


❆ ❆ ❆



'Los nacionalismos son tonterías en territorios muy estrechos; rebota, rebota y en tu culo explota'
Bonifacio Varea González, detective privado en Avilés y alrededores.


SOBRE LO MIO

—Al contrario, enemigo, hay que macerarle las ideas, hacer que se mese las
barbas de preocupación, obligarle a olvidar la lírica del centralismo.—
El lorito vecinal, patriota de sí mismo, repetía la arenga hasta mis oídos
predispuestos a reivindicar el asfalto de mi barrio.
A hacer acopio de lo propio, lo significativo.
Aupándome al patio de luces de mi comunidad me aventuré a dignificar la ropa
tendida, había que retornar a colores vivos, convenientes.
(El blanco es rendición)
Recorrí los comercios para acuñar un embutido propio y los centros de salud para
uniformar los culos desde el punto de vista antropomórfico.
De las fuerzas de orden publico nada de reclutamiento, con un sheriff autónomo
bastaría. Lavar su uniforme y acento autóctono serían condiciones indispensables.
Se le permitiría algún loco guiño, torturas domésticas y ocasionales gestos
patibularios.
Control absoluto de amaneceres y ocasos entrarían, horas extras, dentro de su labor.
(Distinción de los alrededores)
Moneda, sellos y señales de tráfico se irían improvisando con ayuda de grafiteros.
En cuanto a Himno y cánticos populares me encargaría yo con mis dotes de
rapsoda.
Ahora, repartiendo este manifiesto, veo de lejos, al otro lado, a Lorena.
La echaré de menos, aunque desde esta distancia la siento con el mentón más
pequeño y un poco, solo un poquito, más fea.


Pedro González González
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Sala de espera

13.37. Ya.
Estos tedios previos
son lo peor
pero,
en la espera
te voy a proponer un juego,
no sé si loco.

Tómalo como
un ejercicio creativo,
no como un examen
ni en ordenar o repetir lo que te diga
como un lorito
porque, si no,
no tiene sentido.

Te voy a apuntar
en este bloc
-creo que ese ejecutivo
de la IPad
me está mirando el culo-
cinco palabras
y, con ellas
compones algo. Lo primero
que te sugieran.

“¡Vigilen sus equipajes!”
Altavoces.
Pasillos. Ventanales.
Repeticiones geométricas.
“Última chiamata. Last Call. Dernier appel…”
No he oído si ese próximo vuelo
es a Oslo, Bali, Río
o a Estrasburgo, esa ciudad
de burócratas entre Alsacia y Lorena.

…y la tinta.
“Please, the toilets?”
Tendría que ir al servicio
a lavarme las manos…
¿El premio?
Cada vez que juegas
los amigos,
los poemas posibles,
los viajes, las combinaciones,
las evocaciones.

Mira:
creo que ya han abierto
nuestra puerta de embarque.

Vamos.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



El Botafumeiro.net

5 consejos para superar el tórrido calor de este verano:
  1. Lavar tus barbas / y no ponerlas a remojar, / porque las del vecino se han podrido / y más vale valorar cuánto vale un peine.
  2. Hacerse el loco sobre los asuntos Capitales, / pues es menester no volverse loco / en tales, para no enredarse.
  3. No limpiarse con ariel, el culo / como hacía Franco / porque sabes qué, / no vas a hacer el himno del verano / y morenito es más bonito.
  4. El lorito es muy listito, / y por eso se queda a la sombra, / para ver como los demás se desmontan. / Tú no seas tonto y haz más de lo mismo.
  5. Lorena que tampoco es tonta / y se lo monta bien / ha dejado al novio / porque dice que / es más feliz sin él. / Aun así no te conviertas en adivino / porque no podemos leer / el porvenir, pues el pasado está / mojado en lágrimas. / Nadie vendrá / que te hará bueno / sé tú mismo.
Aprende y práctica estos consejos / porque el verano también se pasa / al menos que esto se convierta en un desierto.


David Sánchez Cruzado
Madrid, España


❆ ❆ ❆



EL INDECISO

Gritó un llanto amarillo y su boca le tendió una red.
Esperó.
Olió a vinagre viejo y a palanganas vueltas al revés para evitar las lluvias.
Nadie.
En el patio una tabla de lavar y la armónica quebrada sobre la pileta.
Loco.
Alguien debió-haber- visto algo, algún silbido tieso entre las baldosas.
Pobre,
«lorito» le decían entre hipo y quejido.
Solo,
al frente de esa mesa con la sonrisa vieja y archivada.
Perdido.
«Con tanto culo suelto no se sabe», le había dicho ella.
Demoró
un gesto dejándose temblar sobre la silla.
Calculó
la partida cuando tomó las cartas y las mezcló.
Esperó
tibio, cocinando el dolor de su venganza.
Tanteó
algo solitario sobre aquella tierra.
Juró
no esperar en lugar de ellos entre tanta Lorena muerta.


Susana Lang
Tres Arroyos, Pcia. De Bs. As., Argentina


❆ ❆ ❆



Con ironía

Un poema de lorito parlanchín
en la clase recitó ayer Lorena
sin gracia encontré, incluso pena
dio, al mofarse de un ave que es afín.

Pues en muchas mujeres descubrí
su gusto al chismorreo siendo apenas
adolescentes, se tiñen y dan cremas
te vuelven loco y pasarán de ti…

Hay que lavar ese labio festivo
bromea por todo, incluso provoca
que más de uno quiere besar su boca.

Al incitar con modelitos vivos
de esos que van pegados al culo
¡y no dejan indiferente a ninguno!.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Lorena

Jamás nadie había visto mujer tan hermosa.
Sus ojos, sus cabellos, el tono de su piel.
Paseaba moviendo el culo en un baile sensual
ondeando sus caderas, sabiéndose deseo;
toda ella era mar, toda ella era música,
saxo, sexo, bombo y mambo.
Lorena se llamaba.
Cuba en su corazón, México en su mente,
Colombia en sus ojos..., libertad en sus labios.
Besaba a quien quería. Todos se dejaban.
Su vecino estaba loco por sus curvas.
Ella lo sabía.
Tenía un carro americano, aparcado en la calle
cerca del malecón;
era viejo y destartalado, pero ella lo cuidaba
con mimo y calor.
A veces, cargaba un cubo de agua
y una esponja enjabonada
y bajaba a lavarlo hasta dejarlo reluciente.
Siempre tatareaba canciones
que luego su lorito repetía sin parar.
Lorena se llamaba. Saxo, sexo, bombo y mambo.


María Carvajal
Cáceres, España


❆ ❆ ❆



SONETO TRANSVERSAL

Por no lavar mi cara y la conciencia
yo fingí ser un loco atolondrado,
un lorito en su jaula encadenado
soñando y arañando su clemencia.

Si levanté la cruz por penitencia
fue por tener mi culo bien sentado,
el árbol de mi vida ya plantado,
y escrito este soneto con urgencia.

El futuro ya es hoy, no tengo miedo.
He mudado la piel, estoy morena,
y casi todo ya me importa un bledo.

Desaté el cinturón, entré en barrena.
Si me prestan un nombre me lo quedo,
me llamaban Fabián, hoy soy Lorena.


Lola Álvarez Feito
Madrid, España

midulcerutina.blogspot.com


❆ ❆ ❆



El tiempo es un clamor porque te amo,
existo si habita tu boca en mi recuerdo.
En severa genuflexión
se inclina mi vida con palabras nombrables
ante la estación núbil
de tu culo,
y en la curva de sus pétalos yo muero
sin dejar testigos que me lloren.

Quiero palpar la anatomía de tu nombre, Lorena,
bajar a tus pies
donde se abren las nubes
y que su lluvia sea la piel de mi saliva.
Pasear por el idioma de tus glorietas,
el paraje donde seré recordado.
Morder como un loco
el manifiesto espacio de tu sexo
y beberte hasta emborrachar mi voz
declinando sin rubor cada jadeo.

Respirar los pinos en el viento de tu pecho,
redondo como un mundo.
Sacar las sombras de la cueva
y que se cierren otras puertas,
que mude el trueno a tu paso,
que se calle el lorito del primero.
Callemos las voces.
Silencio,
para estar de nuevo entre los vivos.
Lavar a Lázaro
y que tu cuerpo sea el único misterio.
Mirarlo
y no entenderlo.


Keka Conesa
Sevilla
y
Suso Torriente
Madrid


❆ ❆ ❆



TENTACIÓN

El loco se lava el culo en el arroyo
mientras las mujeres tienden la colada,
el niño apresa un pez con un colador
mientras el loro se columpia en la jaula de bambú.

Un pastor protestante mira incólume la escena,
todo está en orden, todo en su sitio, piensa,
mientras acaricia furtivamente los senos de Lorena
con la mirada.

¡Todo está en orden, todo en su sitio!
dice de pronto el loro ante la sorpresa del pastor.

Los caminos del Señor son inescrutables…,
piensa el pastor protestante.

¡Amen! Dice el loro.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



Lorena lávate la cara
Lorena lávate el culo
Lorena no te hagas la loca
Lorena pareces un lorito
Lorena péinate
Lorena tápate
Lorena ponte tacones
Lorena ve a la pelu
Lorena el rímel
Lorena vas hecha un asco
Lorena depílate
Lorena mete tripa
Lorena no tienes novio?
Lorena te pones fea con lo mona que eras de niña

Llámame Lorenzo, mamá.


Pon
San Isidro, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Nada queda de la niña que fue
Antes de tener memoria.
Sus gafas de culo de botella
Tienen la culpa
Agrias y amargas mirada
Burlas
Voces
Murmullos
Gritos
Insultos…
Perdió la cuenta cuanto aprendió a contar,
Busca en el baúl : su loco Lorito verde
Su compañero de fatiga
El le señala el camino
Otro camino
Adelante princesa
¡Hagamos magia Lorena!
Vamos a lavar
El barrito de tu corazón
Vamos a pintar el cielo de colores
Bailemos princesa!


Yolanda Carreras
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Lorena, tenias cara de cruz
la llevabas impresa
en tu bonita cara.
Con ese loco a tu lado
tu rictus cambió
de alegre a amargado.
¡despierta Lorena!.
Escucha el lorito de tu cabeza
Abandona Lorena,
lava tu cabeza
miralé el culo
¡nunca mereció la pena!.


Cristina Eme
Zaragoza, España


❆ ❆ ❆



El culo bien pegado a la silla.
La espalda bien recta.
El rosario matutino nos permitía lavar
nuestras sucias almas.
Repetíamos el salmo
como loritos bien amaestrados.
El asiento de Lorena permanecía vacío.
Su ausencia era un mudo reproche.
La monjita me atravesaba con su mirada.
Era el diablo.
Lorena era mi víctima.
Fuimos dos locos que sucumbieron
a la tentación de la carne.

            No volví a ver a Lorena.


Dudu fdez.
Villamuriel de Cerrato, España


❆ ❆ ❆



Balada de sombras

...las horas más profundas de la noche
no entienden de quimeras;
las horas y las noches, balbuceo
a quien quiera escucharme, son quimeras;
en ellas cada sombra son caminos
que a laberintos lleva,
y en el silencio cómplice componen
anárquicas escenas,
no encuentro las palabras
para cerrar el círculo, la vela,
debo lavar la boca a ese lorito
dentro de mi cabeza,
loco de amor perdido: no hace más que
dar vueltas, vueltas, vueltas…
es ese revoltijo por donde la vorágine de sueños
irrumpe en la penumbra de la senda
de otros tiempos mejores, aunque no sabría
si mi razón es cierta,
los tiempos buenos solo son momentos,
largos los malos son, como condenas,
ya solo me conforta la bebida
de un licor verde que emborracha y ciega
viendo pasar los bultos a mi lado,
oscura callejuela,
de codos yo en la esquina de la barra,
hablando sin hablar con quien se aleja
después de comprobar que no es seguro
seguir esta corriente que me lleva,
pues siempre la termino pertinaz
con igual cantinela,
repitiendo virtudes
perdidas en las eras,
dilapidando todos los tesoros
comprometidos por la edad primera,
defraudando la fe
de los placeres de la sementera,
redondo, confortable era su culo,
de mi primer amor, Nadiuska, con sus tetas
enormes, ¿su nombre era Catryna?,
no recuerdo quien soy, tal vez Lorena…
ha barrido y fregado todo el suelo
y limpiado las mesas
antes de derrumbarme, como siempre,
entre llantos y risas, por la pena
de no saber beber, por el hastío
de tanta soledad entre las telas
del lecho, de las horas, de la noche,
del peso de la vida, de la cuesta…
me ha invitado a salir el mozo ese:
que tiene que cerrar ya la taberna…


Pedro Bernal
Madrid, España


❆ ❆ ❆



La loca que calla

(Hay un lorismo lírico/ Y otro lirismo lórico:
Los dos dicen lo mismo/ Pero dicen muy poco.)
José Bergamín


Desde el color de las nubes del vaho que se parla,
Lorito repite:
«Loco, tu culo
loco te sirve,
loco te lava
palabras sin habla.
Loco, tu culo
te da la semblanza,
culo de loco,
piensas que hablas
y no dices nada».

Desde el sentir de las voces que acaso reparen
caricias al aire:
«Lorito, lorito…,
solo los locos
descartan los culos
diciendo palabras.
Aciertan si hablan
y dejan al cuerdo
sin habla, sin habla».

Desde los decires sabios que callan si intuyen —acaso—
Que no dicen nada:
(Lorena se llama la loca que
Calla. Lorito la extraña):
«Dime, Lorena, — díselo al
loro— si sientes congoja
por tantas palabras
que llenan las bocas
y cierran las hablas.
Calla, Lorena,
si loca es tu estrella.»


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Pongamos que el mundo
se para en el interior de un segundo,
y que las verdades
se convierten en mentiras,
y que las mentiras,
son la única opción posible.

Pongamos, Lorena,
que me vuelvo loco por tu culo,
y que mi corazón
repite tu nombre
como un lorito desconsolado,
y que yo, me dejo llevar por la desesperación.

Pongamos, que lavar la conciencia
es un vicio absurdo
de la corrupción
y que vencido por la mediocridad
me suicido entre tus tetas.

Pongamos,
que soy un sueño que a despertar empieza,
y
en el interior de un segundo
visto mi alma
con verdades inciertas
y que dejo en tu piel
caricias falsas
que te han de helar el corazón.

Pongamos,
que sin andar el camino
volví la vista atrás
y decidí inventar los recuerdos
de lo que pudo haber sido.


Manuel de los Reyes Díaz García
Gáldar, Las Palmas, España


❆ ❆ ❆



AUSENCIA

Su garganta estrangulaba una angustia,
un grito mudo.
Se agonizaba así mismo volviéndose loco.
Ahorcándole la congoja, la perdida, no podía
soportar semejante sentimiento.
Un latido constante cubría todo su cuerpo,
dejándolo sin fuerza.
Débil, se arrastraba con pies de plomo, sentía a Lorena
tan cerca.
Trazo en la nada la silueta de ella,
su ausencia se hacia eterna, cargante como el
peso de un plomo.
Miro ante ella, ante su dibujo flotando en la nada,
en su memoria, puso su mano en ese punto débil,
el corazón, era un constante galopar, tenia que lavar sus recuerdos.
Estaba seco de lagrimas.
El jarrón con sus flores, estaba trucado por la parte del culo, vio como
goteaba el agua que aun portaba y con el, su vida.
Y ese lorito que vivía con el, regalo de aniversario, no cesaba pronunciando su nombre.


Ana Belén Solbes Llinares
Benidorm, España


❆ ❆ ❆



De culo, un martes
de una primavera calurosa,
rapeo, escribo, me revelo.

El mundo anda loco,
unos pocos lavan su dinero,
mientras otros en palestras
y mentideros, repiten
que todo va bien
como obedientes loritos.

Poco importa un nombre
Lorena, Omar, Dunia o Maria
todos somos iguales.
Ojala algún día
este deseo
deje de ser
una ansiada utopía
para transformarse
en una verdad.


Ainhoa González de Alaiza
Granada, España

todoloquetienenombrexiste.blogspot.com


❆ ❆ ❆



En el hogar de. Lorena,
esa muchacha morena,
se dan cita siete hermanos
y como hay tanto trabajo,
se reparten las tareas,
esmerando los cuidados,
del mayor, al más "enano".

Al pequeño de la "tribu"
al barreño le han metido,
repiten como loritos
"al balde con este niño",
y le lavan con cuidado
desde la cara, hasta el culo,
frotándole de tal modo,
que, desollendo los lloros,
le dejan limpio y lirondo.

Finalizado el aseo,
los mayores, desde luego,
entre risas, y contentos,
terminan por darle mimos
y pasan un buen momento.

Lorena les agradece
su ternura y atención
y con una voz preciosa
les entona una canción.

Es verano, y, en el patio,
aunque la casa es modesta,
el amor de los hermanos
la convierten en gran fiesta,
y, con gran algarabía
dan rienda suelta a la risa
y están "locos" de alegría.


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Lorena,
tiende su deseo al sol vespertino.
Seca sus bragas bajo un “lorenzo”
asesino.
Lava sus penas en una tabla de río...

“L”
Colecciona naufragios en su tendal
al ritmo loco
de un verano maldito.

Ella,
Lorena,
“L”
Lorito...
Culo de compañía...

cuelga sus tangas al sol matutino
de este junio sin tregua,
cuyo calor,
solo ataja a aliviar el glaciar
instalado en su corazón.

Hoy cumplió los dieciocho...

Lorena,
Seca sus lágrimas de mar,
Al son de “des-pa-ci-to”
mientras decenas de náufragos
reclaman su rescate
entre copas de champán
y
benjamines vacíos.

“L” se hizo mayor...


Javier Estévez
Villamuriel de Cerrato, Palencia, España


❆ ❆ ❆



«Lorena, mi amor…»
Me decía Lorena…
lo repetía como un lorito parlotea
le recordaba, decía, a una tal Lorena
y yo no era Lorena…
Aquella tarde hicimos el amor dos veces
y al acabar, en ambas, pronunció el nombre de Lorena
con un suspiro y una blasfemia repitió Lorena
Estaba hasta el culo de él
y sin embargo, haciendo sexo, se elevaba a la 5ª potencia
con Lorena o sin ella nadie me lo había hecho como él
qué podía importar que me llamase Lorena!
Siguió llamándome Lorena y yo le llamé Rafael llamándose Juan
y también, yo, acabando, lo llamaba Rafael soltando un taco
Y siguió como siguen las cosas que no tienen fin
no era mi amor Rafael, pero sexo, lo hacía como nadie
y sin pensar más, metí a lavar la ropa de los últimos gemelos…


Marian Orruño
Bilbao, España


❆ ❆ ❆



El LORITO DEL POETA

El lorito del poeta
repite con voz chillona
"culo locuaz y expresivo"
si es un joven quien llega.

El lorito del poeta
baja el tono del grito
si es el culo de Lorena
el que dramático cruza.

El lorito del poeta
solo pronuncia "loco"
si el amo se asoma
y añade "loco enamorado".

El lorito del poeta
más que hablar lava.
Limpia tristezas y penas
y pinta sonrisas.


Julio Alcalá
Castellón, España

Julio’s Blog


❆ ❆ ❆



Cima

EL lorito
de Lorena
ha un loco
andar
culo de cima
sus plumas
lava y cobran
el verde esmeralda
que la tierra
muestra en
su jungla
para abrir
su ventana
con vocablos
que llaman al
gato
curioso de
su voz
sus plumas
son su
foresta
estelar.


Martha del Pilar
Un Pensamiento


❆ ❆ ❆



Cuando lavaba junto a la orilla
Lorena asentaba sus rodillas sobre guijarros
desnudos, su cuerpo en genuflexión
emitía cierta sensualidad evanescente,
con su desenvoltura y naturalidad
desencadenaba sin querer, ser observada,
su curvatura lumbar se agitaba al compas del movimiento,
emitiendo gradualmente ondas en la vereda fluvial,
hasta los loritos picaban los círculos concéntricos
en que se habían convertido sus aguas mansas.
Frotaba sin descanso en desenfrenado contoneo,
su culo sinuoso y perfecto volvía locos a cuantos la divisaban,
era sin lugar a dudas la visión mas hermosa.

Lorena lavaba el culo del loco lorito.


Isabel Pérez Aranda
Benidorm / Guadix, España


❆ ❆ ❆

viernes, 16 de junio de 2017

Palabras prestadas #120

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por Tomás Campo. Tienen hasta el martes 27 de junio, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#120  Las Palabras son prestadas por Tomás Campo.


*Nota: Las palabras están al pie de la entrada.

Fotografía: Charles Olsen
Tomás Campo nació en Colombia, en 1994. Políglota, narrador oral, crítico literario y vidente. No se sabe con certeza si es budista o ateo. Practica yoga y meditación antes del desayuno. Se dice de él que mantuvo un tórrido romance con la lora Quica con la que convivió un año y medio.

Su infancia la pasó en una finca en Montería, Colombia, donde adquirió un gran repertorio de las expresiones vulgares del campo. Más adelante se radicó en Barranquilla donde fue criado por Irene Vásquez y perfeccionó su oralidad a base de vino, pan y leche. Sus borracheras son ampliamente conocidas en el vecindario.

A sus 23 años cuenta con una gran trayectoria en el ámbito de las letras y las artes escénicas. En el 2009 fue ganador de un concurso de oratoria donde se alzó como vencedor unánime por pronunciar con absoluta claridad el nombre del organizador, Roberto, en unas décimas improvisadas. También ocupó el primer lugar en un concurso de baile a ritmo de champeta y vallenato.

Es imagen del juego poético Palabras Prestadas donde secretamente ejerce de jurado honorífico. El poeta neozelandés, Charles Olsen, se inspiró en él para su poema Al loro (del libro Sr Citizen, 2011).

Actualmente Tomás prepara su primera novela y un seminario sobre comercio electrónico en Londres.



El viernes 30 de junio 2017 publicaremos los poemas.



El premio al mejor poema será el libro Una mosca en la sopa de Charles Simic de la editorial Vaso Roto

Sobre el libro: Charles Simic tenía siete años cuando cruzó a pie las montañas de Eslovenia junto a su madre y su hermano con la intención de alcanzar la frontera austriaca y dejar atrás la Yugoslavia comunista para llegar hasta París, donde esperaría el momento de reunirse con su padre, que había escapado a Estados Unidos. Este es tan solo uno de los episodios de estas memorias en las que también relata su infancia en un Belgrado bombardeado por unos y por otros, poblado de personajes dignos de una película de Kusturica; la llegada en barco a la tierra prometida, Nueva York; sus años de juventud bohemia cuando dudaba entre hacerse poeta o pintor, o su estancia en Francia como policía militar, sin olvidar hondas reflexiones sobre el porqué de la poesía.

«Sinceramente resulta imposible, para mí o para cualquier otro, afirmar que alguien posee un estatus especial en virtud de su condición de víctima», afirma. Pero sus peripecias son muy singulares y su mirada, excepcionalmente inteligente, sensible, socarrona y original.


Más información sobre el libro en Vaso Roto Ediciones





*(loco, lavar, culo, lorito y Lorena.)

Poemas prestados #119

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por Clara Cordón en la panadería Panifiesto, Lavapiés. Te animamos a que sigas participando en la edición ciento veinte que empieza el viernes 16 de junio del año 2017.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Juan M. Santiago León quién recibirá el libro Vosotros, los muertos de Ginés S. Cutillas de la editorial Cuadernos del Vigía




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
manglar, océano, tortuga, corteza y levadura.


❆ ❆ ❆



PARAÍSO PRIMERO


La oficina era un tupido manglar
donde
se amaba a golpe de machete.

Así que miraba a Karmowska.

De su atril colgaba un océano cualquiera
nadie te hace favores en Agosto,
seguro que lo pensaba
y yo no era
precisamente
un pirata de Isla Tortuga
dispuesto a regalar
dos días de vacaciones.

Lýa y Karmowska paseaban juntas por Malasaña
buscando esa panadería ecológica
donde la masa madre era El Dorado prometido
y la levadura un turbio consuelo del amor afterwork.
Es una verdadera pena
que en estos tiempos de postverdad
nadie quiera rascar debajo de la corteza
para encontrar las cenizas del Paraíso Primero.
Pegada al metacrilato, una gota reseca de agua de coco
/ Fundido Entrelazado /
el excel - cálculos de estructuras
Karmowska disimulando el placer de ambas.

La imagino en bikini (selfie filtro Valencia)
playas de Phuket (editado con Adobe Premier)
                                 / no hago más
que pasar
sus fotos de instagram
y después
gasto las noches enteras
visionando youtube
pautando las curvas de sus senos
google : topless ibiza 2013
Formentera 2011
Maspalomas 2015
a veces con Lýa
otras con amigas
felices alegres contentas
luminosas / mojito

enamoradas de la vida /  Pachá
                                 / hoy he regresado al trabajo
y me han comentado
que Karmowska ya no volverá
nunca jamás
                        / de la disco Amnesia.

Juan M. Santiago León
Arganda del Rey, Madrid, España

www.sub-let.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Hay palabras

Hay palabras
que quebrantan las alambradas
de la muerte,
calles amotinadas que bailan cogidas de la mano;
son levadura de besos que fermentan pasiones.

Hay palabras
que galopan como árboles desnudos
en busca de manglares,
a su paso saludan frutos y aves;
son océanos puros que te coronan de celeste.

Otras son de nieve,
que ciegan la paz sagrada
de los mismos dioses,
tortugas errantes con mortaja de salves;
son lagos de balas que secan las voces.

Cuando todas callan,
quedan aquellas que crecen
en los archipiélagos heridos,
naves que defienden las flores
de la intemperie;
son las palabras de tu boca sin corteza
que desangran versos
en mis humedades.
En ellas,
de mis soledades,
no conservo nada.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



En la corteza del manglar
el océano graba
los nombres de las algas.
El sol es levadura
que hornea la espuma.
Mañana volverán las tortugas.


Pon
San Isidro, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Inmolación

«¡Querida tarde de embriaguez; bendita velada!» Aunque solo sea por la máscara que
nos has otorgado. Te confiamos; ¡Oh método! No olvidaremos que nos has glorificado.
Tenemos fe en el veneno. Sabremos entregarte toda nuestra vida, todos los días.
¡Ha llegado el tiempo de los asesinos!
ARTHUR RIMBAUD.


He domesticado tortugas negras en los manglares, cerca de Baton Rouge.
He bebido, a saco, con brutales comedores de bocas en bares de San Juan de Luz;
aprendí de ellos la importancia de la horizontalidad de los cuerpos.
He dialogado, paradoja patibularia, con juntacádaveres
en el condado de Orange donde los límites de sus cercados territorios
eran las costras roñosas de sus paredes,
sodomizadas por balas católicas.
Pasado un tiempo convoqué, arrogancia de Ángel caído, aunque es un bulo,
una fábula, a todos los dioses con los que había tenido trato, unos bárbaros, otros ya
domesticados.
Peleles de la tierra, del cielo y el océano se arrodillaron y me aconsejaron en distintas
jergas, confusos por llegar al final del concilio:” Lleva la ponzoña en la ralea”.
Comprendí.
Regresé al margen, continué exterminando, torturando y deshuesando.
(Reconozco mi brutalidad, va de oficio).
Mi apostolado se hizo global, incondicionales de distintos colores abrieron filiales
coquetas con brillo de cierta humanidad.
Los únicos momentos de quietud eran para penetrar, tumbar y aplastar contra los muros de lupanares.
Ahora en el hueco del vientre de una mujer anónima, junto a mí una ración de levadura,
(bastante tranquilidad para mis estrenos)
Fermentaremos al unísono.
Llevo la moneda bajo la lengua, Caronte me espera acariciándose las manos; los
colmillos afilados.
No tengo aprensión, me aguarda el edén,
solo me preocupa el cambio de temperatura al volver a nacer.


Pedro González González
Madrid, España


❆ ❆ ❆



—¿ Tiene sueños ?

—«Esculpo la corteza de la noche
en un manglar de sueños disfrazados.
Me sumerjo en un océano de nubes,
lejos de la rutina y los cristales
en un hogar sin luz que a nadie importa
dónde se amasa el pan sin levadura
se mastica tristeza entre las ramas
y yo puedo ser pez o enredadera
tortuga silenciosa entre los juncos.»

—Este es mi sueño, doctor,

—«Adoro la luz.
Vivo en Madrid, en Lavapiés.
Tengo los pies en la tierra.
No tengo para pagar mis facturas.
Me he cortado las venas.
En frente de mi casa hay una tienda de animales.
Yo nunca tuve uno…»


Lola Álvarez Feito
Madrid, España

midulcerutina.blogspot.com


❆ ❆ ❆



con la tenacidad de una tortuga
danzas en el océano
de fondos transparentes
y en el turbio manglar buscas refugio

quién pudiera seguirte a tu guarida
y en esa levadura de marisma
levantar tu corteza y abrazarte
para vencer tu timidez innata


Pedro Bernal
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Al manglar construido de la compañía.

«Del océano rodante de la multitud», Walt Whitman

Vuelve alígero del océano, amor mío,
pues no soporto las noches desiertas,
las cuáles no contienen, ya, el reflejo de la luna.
¿Te he dicho que la soledad me abruma?
Me siento solo por más que me empeño.

Además, este grande océano
se ha vuelto demasiado loco y
desbocado, no existe sustento suficiente para contentarlo,
ya no da, sino quita.

Ven al manglar que he construido,
con los trocitos que tu me mandaste,
son como ofrendas de flores,
en él se escuchan los perfumes de la vida,
¿no te lo crees?,
aquí todo tiene cabida,
las tortugas se mudaron, dicen,
que es más fácil cambiar de estado.
¿Sabes? se navega lento, no como en el océano,
que es atravesado exclusivamente por cuatro.

No recuerdo haberte dicho que el otro día,
encontré en la corteza de un árbol, los versos,
que me dijiste cuando nos conocimos,
levadura de nuestro amor, aquellos sacados
de un poema de Whitman:

«Te amo, pronto habré muerto,
larga es la distancia que he recorrido sólo para mirarte y para tocarte,
Porque no podía morir sin haberte visto,
Porque sentí el temor de perderte».


David Sánchez Cruzado
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Esa leve intensidad de las certezas

Hay noches que viven de recuerdos
y ocultan sus desgastes
con la mística mirada
de los fríos ojos
de la Luna,
refulgente plegaria
que se escapa
al collar dorado
de los días.
Hay días que pasan esculpiendo
inacabadas formas que te minan
esa leve intensidad
de las certezas
cuando observas
los altares
de la Tierra
en su corteza:
los roquedos
las arenas…
la profunda astucia
de las aguas
que desgastan sin piedades
superficies olvidadas
del aguante.
Hay granos que viven de recuerdos
por océanos que alaban lo gigante
y degluten tortugas
sin avance.
Hay escamas que se escapan por montañas esmeraldas
y descansan en las playas de manglares,
siempre en duda de ser agua
o ser del aire,
de ser todo funerales,
levadura de un desgaste
que nos habla lentamente
de la pena del pasar
para quebrarse.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



A virginia woolf

Tu espíritu fue un manglar acostumbrado a mareas
pero acechabas desconfiada el movimiento de las olas.

Fue el recuerdo persistente de pausados naufragios…,
tu corteza desconchada de madero a la deriva,
no resistió el último envite.

Virginia,
tu nombre de vestal era un escarnio
a tu corazón de amazona,
latiendo enfebrecido con la pluma.

Amaste a partes iguales,
fuiste Orlando insomne,
levadura del amor y de la muerte.

No fue, tu casa, caparazón de tortuga,
sí fue, tu alma, acantilado pulido
por la furia del océano.

Tus alas eran de papel
donde la tinta soñaba
con una habitación propia.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



Como he nacido Piscis
y de manera particular
nado siempre entre dos aguas,
ya me he dejado atrapar
por la singular belleza
que me produce el pensar
en un inmenso océano,
y de la zona tropical,
Ecosistemas costeros
tan frágiles como bellos,
la hermosa biodiversidad,
mezcla de río y de mar
que se encuentra n el manglar,
en la húmeda espesura,
árboles tolerantes a la sal
y las ramas de arboleda;
sedimentos retenidos
que permiten albergar
varías especies marinas
que me invitan a soñar…

La tortuga que en el agua
ágil se muestra al nadar,
en tierra, es más bien lenta,
pareciera al caminar
que lleva "la casa a cuestas".

Después de visión tan grata
me apresuro a retornar.

Mi hogar me ofrece la paz
y como se hiciera antaño,
en un buen horno de leña
voy a hornear rico pan,
que tomará consistencia,
ya que con la levadura
y amasado con cariño,
una espléndida apariencia
cobrará sin duda alguna,
su rica y dura corteza
hará para mí un deleite,
cortado y en rebanadas
blancas, tiernas, excelentes,
listas para hincar el diente…


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



El pan de Darwin

La actividad tectónica de los fondos marinos
daría forma a unas islas tan antiguas
Se encontraron cerámicas de algunos pueblos incas
antes de la llegada de barcos españoles
Mercator, entre otros, incluiría su silueta
en mapas realizados con enorme destreza
Los primeros colonos, en su mayoría ingleses,
tendrían gran interés en las ballenas

La corteza del cuello de la tortuga quieta que duerme en el manglar
vista por Charles Darwin desde su barco al sol en el océano
                                                                    en la absoluta calma
era el bocado tierno de un pan blanco como el Gran Mar Pacífico
Levadura del sueño bajo el mediodía tórrido
                                                                    masticada en silencio

José Miguel Gómez Acosta
Granada, España

www.margenesarquitectura.com


❆ ❆ ❆



PAN CON AZÚCAR

Palpaba la arena,
jugaba con el ir y venir de las olas, la espuma,
la libertad de la niñez, la inocencia.
El burbujeó espumajo rebosaba sus manos
en un intento de atrapar el océano.
Torneaba el caparazón de tortuga con sus dedos diminutos,
deambulaba por su corteza orgulloso,
sus manos de manglar dejaban su rastro en ella.

Sintió la levadura de su ser en un trozo de pan con azúcar.


Ana Belén Solbes Llinares
Benidorm, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Os doy las gracias
y cuando mi mano salte por las vuestras
en su inevitable vehemencia,
podréis intuirla enamorada.
No hay despedida, vosotros sois el viaje
yo la hoja de papel en vuestra lengua.

Os saludo desde la supervivencia.
El depredador murió de soledad
cuando escuchó vuestra canción
y como tortuga de manglar
parezco hoja, roca o charca
en la quietud del alma del paisaje.

Un huerto de silencio necesito.
Dejadme disfrutar mientras os miro,
que os llevo entre las palmas del aliento
y acaricio vuestra letra como amante
de la piel que lo condena y lo retuvo.

Regresad el grito hacia el camino
y el camino volverá a llover los frutos
en el nombre de sus hijos inmortales.
Yo elijo quedarme aquí sentado
contemplando vuestro océano de versos
mientras regáis los años de sequía
con Cinco Palabras de tormenta.

Sois levadura de alimento del futuro,
caricia en la corteza de la herida,
amigos poetas, sanadores.
Madrugo cada día en vuestras voces
y sin permiso, os convido a cantar estas:

(Gracias, por, hacerme, tan, feliz)

Haced con ellas lo de siempre,
crear la vida.


Suso Torriente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Crece sin levadura tu océano arahuaco,
Crece y crece
hasta inundar
mis ojos y manglares.
Despacio
a paso de tortuga de carey
peina y peina
así, así
el pelo intransitable de mis ralos deseos
sin corteza.


María Rosario Sánchez-Carrasco Rodríguez
Murcia, España


❆ ❆ ❆



Tiro migas y
cortezas de pan
a las tortugas,
que parecen mantener
un diálogo callado
con la nostalgia
a levadura fresca
de los restos
que les voy dejando,
quiero creer,
que cuando defequen,
los restos cruzarán océanos
e irán a parar a algún manglar
donde ayudarán a fermentar
la vida,
las tortugas, me miran
no sé si intuyen lo que pienso
se ríen burlonamente
y me pregunto,
¿sufrirán de estreñimiento?
y mis sueños de vida
se ahogan en el sucio mar
de mis tormentos.


Manuel de los Reyes Díaz García
Gáldar, Las Palmas, España


❆ ❆ ❆



Aventura cíclica


Miles de kilómetros
surcando el océano
la tortuga no olvida
vuelve a su “pueblo”
manglar custodio
de su forma anterior.

Ha regresado
como ya hicieron
sus ancestros
a desovar
en el mismo lugar.

Tumbada en la arena
su caparazón corteza
escarba, escarba…
deposita
el futuro
lo entierra.

El calor del refugio
levadura
hará crecer
los óvulos.

Al eclosionar
diminutas tortugas
emprenderán
veloz carrera
hasta alcanzar el mar.


Carmen Lafuente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



ESO Y LO OTRO

Un océano encrespado
destino de cielo gris
Levadura en bote antiguo
trabajo y precariedad
La corteza descarnada
cultura de emigración

El manglar en el invierno
la ciudad en soledad
La tortuga caminando
el reloj de la ambición

Un océano calmado
hado de amor y de paz
Una levadura actuando
poesía natural
Corteza saboreada
comida de Navidad

El manglar en primavera
hogar para el dulce estar
La tortuga en una playa
tiempo de verano al sol


Julio Alcalá
Castellón, España

Julio’s Blog


❆ ❆ ❆



CAMINAR


Dame lo que tú no sabes
Cuando el momento sea de oro

Si la tortuga anduviera en derredor
El envés del murmullo sería mar

Tú continúas
Mientras espero lo no deseado

La dura corteza del existir
Ensaya levadura en la savia
Como raíces de manglar
En salobres esencias
Anhelando el océano
De la muerte que arrastran las olas

Si te acercas a mi orilla
Enfángate hasta el dolor
Te acojo sin poder moverme
Haciendo silencio en reposo
Cuando la sal, furibunda, hiede


Alfonso Blanco Martín
Guadalajara, España

trasindependiente.blogspot.com


❆ ❆ ❆



El paraíso

Vegetación frondosa
de ese calmoso río,
lo pueblan aves ruidosas
anidando en el manglar,
cortezas de unos árboles
ancianos y retorcidos
inclinados hacia el agua
con ganas de nadar…

Ni la tortuga llega
con su tranquilo paso
al océano que al fondo
va perfilando ya,
descansaremos pronto
aquí llevo un pedazo
de pan con levadura
¡que a gloria nos sabrá!.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Footprints

Canícula de estío, sudor,
líneas limpias de horizonte en el océano
y pequeños espejismos que se elevan verticales
en al aire por el calor.

Como una tortuga lenta, me desperezo y avanzo
dejando mi huella por la arena de la playa
para internarme por las sombras del manglar
de este trópico que no parece acabar.

La luz que me ciega aún es el motor
de la certeza
de que el tiempo se amasa
obrando pequeños milagros
diarios que crecen
y se endurecen
dejándome un caparazón:
una pátina crujiente y dura
como la corteza
de un pan cocido al horno
con su levadura.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Viaje

Manglar turbio, poco claro.
El agua choca y salta, golpea y suena.
Unas veces a llanto, a susurros largos.
Otras a risas, a labios alados.

Una mezcla espesa de levadura y mar
cubre mis piernas hasta la cintura.
Mis pies ciegos tropiezan,
pisan el azar, caminan a tientas.

Como lentos caparazones de tortuga
rozan aristas abiertas, relieves blandos,
cortezas de carne viva que palpita.

Confortable. Confundido.
Océano dulce. Saliva Caliente.


Jöel López Astorkiza
Haro, La Rioja, España

elavionamarillo.wordpress.com


❆ ❆ ❆



ANDARES OSCUROS


Recorro mil manglares y océanos
en tu busca, siempre desde ayer siempre,
y no respiro, sin que en ti me siembre,
más de tres siglos con sus años.

Mi corteza de luz y huesos blancos
no me sostiene, es una tortuga
sin vuelo y sin Aquiles, toda arruga
y barbecho, un cielo sin barrancos.

No busco mal, amor, y no te encuentro.
Pregunto a todo lo que es vida; nadie
te vio jamás por estos muros.

Tú, levadura fértil de mi adentro,
ven rauda; que tu epifanía irradie
lumbre sobre mis andares oscuros.


Karlos Linazasoro
Tolosa, España


❆ ❆ ❆



Y la tortuga
nadando sobre el manglar
buscaba la levadura,
el cofre hundido de su origen,
el retorno al océano,
pero eran barrotes
la corteza de los árboles hundidos.


Eduardo Benítez Romero
Majadahonda, Madrid, España


❆ ❆ ❆



¡ Ay corteza de Luna!
reflejada
           inmenso Mar.

Luna de levadura
           encanto...
hecho de brisa
           pan.

Océano sagrado
confundido
de tortugas marinas
aguas salobres,
raíces de manglar.


Lola Deán Guelbenzu
Majadahonda, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Mar


En mi ventana
veo el océano
manglar
geográfico
de mi acuario
que desembocadura
al mar de mi
tortuga
que regresa con
su corteza
de estrellas de mar
levadura de sus
algas que son su pan.

Y yo leo
su ruta, con la concha
de su orientación
caparazón
de brújula
de riqueza.

Tesoro
de ondas
que son
música para
la luna.


Martha del Pilar
Un Pensamiento


❆ ❆ ❆

viernes, 2 de junio de 2017

Palabras prestadas #119

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por Clara Cordón en la panadería Panifiesto. Tienen hasta el martes 13 de junio, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#119  Las Palabras son prestadas por Clara Cordón.


*Nota: si por algún motivo no puedes oír
las palabras están al pie de la entrada.

Clara Cordón es parte del Kowabunga Ecoproject, una asociación ecoturística española que se dedica a la conservación de las tortugas marinas en la costa de Oaxaca, en el Pacífico mexicano. Lo que propongan es que les acompañes para vivir con ellos un viaje diferente, una aventura para participar de un desarrollo sostenible en un entorno salvaje y único, en el que puedan convivir diferentes culturas.
www.kowabungaecoproject.com





Panifiesto está en la calle Mesón de Paredes, 10. El principal objetivo de Panifiesto es la elaboración y venta de panes agroecológicos de calidad. Creen que otro sistema agroalimentario es posible, más justo y equilibrado con las personas y el planeta, y quieren contribuir a ese cambio con su trabajo, energía e ilusión. www.panifiesto.es



El viernes 16 de junio 2017 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro Vosotros, los muertos de Ginés S. Cutillas de la editorial Cuadernos del Vigía

Vosotros, los muertos, a veces estáis incómodos y queréis salir de vuestras tumbas, o de la zanja en que os encontráis, o escapar del Hades, aunque habitualmente experimentáis peculiares rutinas: la babel políglota, la invisibilidad, el interminable cambio de nombre ―nombre que puede resultar un curioso escondrijo―, en un mundo de lápidas, donde se encuentran inmortales solitarios o se celebran especiales cenas de exalumnos, y por el que circula el último tren…

He aquí más de medio centenar de minicuentos ―con una micronovela― donde, en un entorno generalmente mortuorio o con la parca al acecho, conocemos múltiples facetas de un panorama, por lo común fantástico, en el que no faltan los asesinatos, los espectros ―y ciertos monstruos―, las resurrecciones, los laberintos de lo cotidiano, o referencias míticas…

Ginés S. Cutillas, excelente teórico y autor del cuento brevísimo, demuestra en este libro, con tanta destreza como imaginación, que el microrrelato es la instantánea narrativa más adecuada para captar las extrañezas de la realidad.

José María Merino


Más información sobre el libro en Cuadernos del Vigía




*(manglar, océano, tortuga, corteza y levadura.)

Poemas prestados #118

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por Juana Vázquez Marín. Te animamos a que sigas participando en la centésima novena edición que empieza el viernes 2 de junio del año 2017.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Pon y a Gabriel Merino quienes recibirán el libro El incendio de las horas de Juana Vázquez Marín de la editorial Huerga y Fierro




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
obligado, elementos, llueve, rojo y nunca.


❆ ❆ ❆



Elemento atómico 118 (o “La Quinta del Sordo”)
“Yo soy yo y mi circunstancia” (Ortega y Gasset)/“Melodía desencadenada” (Alex North)

Llueve sobre los números
atómicos del fango,
mohosos elementos
sin filo ni correajes.
Asfalto,
alquitrán,
brea,
chorros de hielo negro,
protón muerto de plomo,
elementos en tablas
atómicas de lluvia.
Son ciento diez y ocho
los números del mundo.
Obligados a verse,
mezclarse, ganar guerras,
ser uno sobre otro
o escupirse
a los ojos,
morir juntos
al disgregarse en un barro
sin reacciones ácidas.
Limbo.
El cielo sólo es de nubes,
alegoría de nimbos.
No llueve
al oeste de la ermita y sus túmulos.
Colosales cúmulos,
algodón de cirros rojos del ocaso
que asemejan toisones recién degollados,
peleles en su manta,
perros semihundidos. Son caprichos borrosos
emergiendo casi asfixiados
de entre un ámbar gualdo y ocre
—denso cieno endurecido
como chocolate claro—
que nunca les va a dejar zafarse
de un destino final ya bocetado.


Pon
San Isidro, Alicante
y
Gabriel Merino
Madrid


❆ ❆ ❆



INSPIRACIÓN

Están lloviendo palabras para la poesía,
una explosión de gotas fertilizando versos,
versos como burbujas pueblan el aire,
planetas transparentes de emociones repletos.

Eclosionan poemas, igual que amapolas,
corazones rojos de tinta tiñen los cielos,
nunca sintió la pluma tanta ligereza,
hoy la inspiración conspira con los elementos.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



DAR

Es obligado nunca iniciar con nunca
Si tienes el amor de tu lado
El dolor espesa la posibilidad
Cuando los elementos se enfrentan
A ti
El rojo nunca
Posee un envés fraternal
Al que acceder
Si llueve
¿Cuánto deseas?
Una nada floreciente
Espera la elección
No lo digas
Permite al suceso
La ocurrencia de la daga
Sufraga la paciencia
Camina sin parar


Alfonso Blanco Martín.
Guadalajara, España

trasindependiente.blogspot.com


❆ ❆ ❆



No me gusta

No me gusta el color rojo
pues me recuerda el infierno,
los incendios forestales
nunca fortuitos, detesto.

Se amortiguará con agua
todo ese calor y tensos
los elementos se agitan
y suavizan, cambia el viento.

No me gusta que me lleves
la contraria, te prevengo
que conviniste -obligado-
a aceptar mis sentimientos.

Puedes adoptar un tono
de disgusto y descontento
si llueve, abre el paraguas
¡cúbrete con tus silencios!.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Ilusión

El pájaro rojo está inmóvil.

Llueve con fuerza en el parque,
espera a que llegues.
Su cuerpo menudo está empapado,
hinchado de agua y angustia.

El árbol muerto revive,
obligado a ser altar y no patíbulo.
Extraños elementos abandonados
crean la imagen que nunca verás :

Una nítida mancha roja
sobre una ciudad gris
borrada por la lluvia.


Jöel López Astorkiza
Haro, La Rioja, España

elavionamarillo.wordpress.com


❆ ❆ ❆



Hay un jirón de nube
sujetando,
el extremo bonito del mundo,
un alambre
de estrella a estrella.

Un hilo rojo,
una luz errante,
que ata gorriones a mi muñeca
con destino asteroide B612.

Es un vuelo con retraso.

Mientras,
llueven lágrimas celestes
en el agosto de mi niñez...
Y
en la tierra cae agua,
de obligado préstamo...

Elementos primigenios.

Pocos gigantes quedan,
nunca fueron tan pocos,
pero sus lánguidas ramas
aun atinan a rasgar
el manto celeste,
para que la caprichosa luna salga.

Cada noche,
desde esas mismas ramas,
lanzo mi aparejo atrapa-sueños,
en una cala secreta
de su mar de la tranquilidad.


Javier Estévez
Villamuriel, Palencia, España


❆ ❆ ❆



Barbacoa de dinosaurios

Llueve.....

El paleontólogo suspende su labor de campo
refugiándose en la tienda.

Obligado, por el fragor, otea el cielo
contempla las nubes de algodón negro
que gimen con estruendo
iluminan el entorno con sus destellos
y acaban lanzado un rayo sobre el terreno.

Mira hacia el cráter del yacimiento
la coyuntura absorbe su mente
transportándole en un viaje en el tiempo.

Gigantesco impacto.
conmoción de los elementos
lluvia de fuego
aire asfixiante
agua en ebullición
la tierra al rojo.

Barbacoa de dinosaurios
nunca el Cretáceo.
amanece el Terciario.

En la estela de
millones de años
de evolución
en los segundos finales
germina el “Homo Sapiens”.


Carmen Lafuente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



La vida en un sorbo de papel

¿No ves vida en la vida, tanto que acojona tomarla por principio?
No te sientas obligado aceptar aquello que no es de tu agrado.
Porque nunca llueve sobre mojado, ves, déjalo de lado.
Vístete de su color a diario, rojo a dispensario, para que no sea malograda.
Amor y pasión en aquello que dices y que haces, no asumas degrado.

¿Ahora cómo ves la vida, cómo un sorbo de papel? Escríbela.
Recompone los elementos que hacen de la vida ser placentera,
No te conformes con un tarro de cristal comprado en un boticario, en forma de receta,
Pues no quiero volver a venir a recordártelo el mal estado en que la has depuesto.


David Sánchez Cruzado
Madrid, España


❆ ❆ ❆



A MÁS DOLOR

          A mayor dolor descrito
          más verdad atrapada

Este poeta tiene fe
en ese amor que vence–
a la razón y al progreso
al poder y a los elementos
e incluso a la muerte

Este poeta cree firmemente
en un Dios obligado
y vencido contra pronóstico
por el amor

Su antiguo exceso de pasión
ahora ausente
es la muerte del poema y del arte

          A más memoria del sufrir
          mayor redención posible

Este poeta quiere solventar
deudas con las palabras
torrente donde llueve la luz

Este poeta tiene que pagar
y tiene rojas agonías por capital
sagrada expresión descorazonada

Su anuncio es su fracaso
su grito es desesperado
mas nunca renuncia
a soñar tiempos mejores



Julio Alcalá
Castellón, España


❆ ❆ ❆



Los besos de niña

Tengo en la vida
un asunto resuelto
envuelto en todos los nunca
que no dijiste a tiempo

callaste rojo el atardecer rojo,

noche noche noche
____ noche,
nochenochenoche,
aún
noche

cuando llueve al amanecer solo llueve obligado
eso veía transparente
yo y la lluvia verde
yo y la diosa de los siete elementos
cristal:

rasgo
dentro
una circunferencia
bordea el papel
vital
y mis certezas
de más

es la hora de la lluvia
m u j e r
ahora y siempre
roja
como el resultado alterado
del producto

reCuerdo la comba y el juego obligación

I Don’T wanna , I Don’t Wanma, I don’T think so,

y el juego obligación

Idon’tloveyou IdOn’tlove

Y o U

I Don’t
L
O
V
E
______ Anymor e


mar i bel valdivia palma
Santander, España


❆ ❆ ❆



De la piel al alma
no me besa ninguna boca.
No hay manos que conjuguen
los elementos quebrados
de mi garganta.
Solo el aire se siente obligado a conocer
cada estado de la añoranza.

Llueven lunas rectas
como espadas sin cintura,
caminan las flores
con zapatos desgastados
sobre la arena,
en un cordel se seca al viento
la palabra.

Con tan poca cosa
construyo un sueño rojo seda
con el que mi corazón se cubre
para silbar,
necio,
primaveras.
Nunca,
lejos de tu risa,
han nacido amapolas.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



Rojo amanecer sobre fondo azul.
El vaivén parece no acabarse nunca,
meciendo dolor y sueños.
Te abrazo fuerte,
que la furia de los elementos
no consiga apartarte de mí
es lo único por lo que merece la pena luchar.
En el desierto no llueve,
la humedad sólo está en nuestras lágrimas.
Ojalá nunca sepas de la crueldad,
de la rabia del que se ve obligado
a huir de su casa.
La línea de costa ya se perfila.
La esperanza es una ola caprichosa
que puede ahogarte
en cualquier momento.


Dudu Fdez.
Villamuriel de Cerrato, España


❆ ❆ ❆



Morir con tu recuerdo


Vi subir cascabeles en torbellinos de colores
Ascender elementos nunca imaginados por el viento
Susurros sordos de almas que otro tiempo vivieron
Maderas podridas porque nunca fueron amadas.

Soñé mientras soñaba que la razón me llamaba
Sentí el estímulo del dulce beso nunca obligado
Y me estremecí con el rojo latir de tus encantos
Olvidando el conocimiento en tu pérdida amarga.

Escalé por ello desde el abismo de mi ignorancia
Y descubrí en el anhelo de tu existencia la falta
Para nunca más volver a sufrir, muerta ya en ti mi alma.


José María García Ocaña
Córdoba, España


❆ ❆ ❆



El juego fértil

Julio, David, Dudu; Martha; Jöel;
Lola, Gonzalo, Carmen y Vicente;
Rubén, Yolanda, Juan…; (es conveniente
terminar la cuarteta con Manuel,
y este verso, obligado, con Gabriel.).

Llueve sobre mojado, y van Francisca,
y Hortensia, y Pon, y Karlos... La ventisca
alcanza a Keka, a Guille…, y al papel
donde Víctor, Javier, José y María,
con Marilyn, Ainhoa, y demás plumas,
emborronan de lágrimas el día.

Lágrimas rojas por los elementos
que ya no nos darán para cuadrar;
que nunca lanzaremos a los vientos…;
pero contentos
por ofrecer a Charles y a Lilián
este homenaje con sabor a… flan.


Pedro Bernal
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Novela

Esta noche llueve
dentro,
fuera cantan
las chicharras y
los grillos.
Una luna menguante
amarilla casi roja,
una noche
de estío
perfecta.

Elementos para una
gran historia.
Cierro el paraguas
como obligado
cumplimiento
dejo la puerta
abierta
para que la tormenta salga.

Las nubes se disuelven
al salir a esa realidad
que nunca perdona,
tomé el camino
de baldosas
amarillas
quizá algún día
vuelva.


Ainhoa Gonzalez de Alaiza
Granada, España

todoloquetienenombrexiste.blogspot.com


❆ ❆ ❆



LLueve.
Nunca tantos elementos olieron tanto
a rojo petricor.
Llueve en algún recodo de la tierra.
Y mi cielo se vuelve rojo.
Llueve Sáhara. Llueve.
Llueve tanto en mi cielo rojo
que la arena se me vuelve barro
en las manos.
y moldeo astros arcillosos
obligados a ser luz.
Llueve.
Llueve en algún rincón del mundo.
Y mi cielo, entero bajo mis párpados,
se llena de estrellas de barro
cuando cierro los ojos
y enciendo la noche.
Llueve.
Llueve tanto en la comisura de tus labios
que necesitarás mis caricias
de arcilla y barro
para dar forma a tus propias estrellas de luz.
Y así, el cielo de mis ojos
y el firmamento de tu boca
desatarán una noche eterna
de eternos vínculos elementales
que anclarán estrellas de barro
a cada gota de lluvia
para que permanezcamos, por siempre,
en el recuerdo imborrable de la luz.
Llueve. Llueve siempre tanto…


Marta Marco Alario
Madrid, España

alfondoalaizquierdaencontrarasmialma.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Agrias doncellas

Agrias doncellas
las risas
postradas
ante unos pantalones rojos
con sus tirantes de cuento
y camisa
cosida
a un pecho
de flor de
encuentro.

Aquellos bombachos anchos
recubrían la endeblez de cada paso,
querido payaso.
No más que obligado disfraz, claro.
Y cómo no reír a mares —someros—
aunque sepas que unas lágrimas le llueven
por el pecho que soporta
esa corbata ilusa.

Aquellos zapatos altos, voraces
reclamaban el discurso de su boca y de su
hambre por toda la dignidad que campe.

Después llegarían risas
henchidas en demasías.

Aquel pantalón de fuego
cubría
las finas piernas
de mimbre,
las blancas piernas
de nieve.

Qué dispares elementos
—qué disparate el encuentro—:
zapatos que siempre pisan
por delante de la risa,
por detrás de las mentiras;
nariz que sangra el delirio
y un despistado sombrero
—tocado para el señuelo—.

Desgarbado tu atuendo,
no reirás de nuevo
—nunca
lo harás
en serio—.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Llueve

Llueve, es un día triste que se nos impone obligado
De pronto me encontré mirando más allá de lo cercano, curiosamente con los ojos cerrados, mis párpados dejaban traslucir un tono rojo que me envolvía y hacía que me concentrara en pensamientos cotidianos y lejanos.
Sin llamarlos, en una sucesión de imágenes, sonidos y aromas, desfiló ante mi una serie de elementos que formaron parte de mis más profundas vivencias, esas que nunca se pueden borrar.


Gabriela Cánepa
Montevideo, Uruguay


❆ ❆ ❆



Yo, moralmente obligado
a responder con firmeza
ante las calamidades
que no pueden serme ajenas,
porque me avergonzaría
si solidaria no fuera,
y aún no me atrevería
a levantar la cabeza.

Cuando llueve a raudales,
en un pequeño poblado
donde la Naturaleza
con furia se ha desatado
y los elementos juegan
sin piedad y con largueza,
donde, en lugar de casas
son chozas improvisadas
lo que cobija a la gente
que se siente resignada,
el suministro del agua
que ni siquiera es potable,
el barro se ha vuelto rojo,
no existen las carreteras
y no llegan los auxilios
con la debida presteza.

El patrimonio del pobre
no nos produce vergüenza,
seguimos viendo la "tele"
y no tenemos en cuenta
que, nunca llega el progreso
allí donde nada cuenta.

Si pensamos que nosotros,
sin riesgo a perderlo todo,
no moveremos un dedo
en pro y a favor del otro
¿dormiremos muy tranquilos
sin conciencia ni decoro?…


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Lluvia

Elementos
de tierra, agua
y cielo
son la lluvia
obligada
de una
nube roja
que me lleva
a un atardecer
donde navego
en el mar
en una barca
recogiendo
sueños
que nunca veo
si no
en mi
abanico
precioso.

Mar de poesía.


Martha del Pilar
Un Pensamiento


❆ ❆ ❆



viernes, 19 de mayo de 2017

Palabras prestadas #118

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por Juana Vázquez. Tienen hasta el martes 30 de mayo, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#118  Las Palabras son prestadas por Juana Vázquez.


*Nota: si por algún motivo no puedes oír
las palabras están al pie de la entrada.

Fotografía: Charles Olsen
Juana Vázquez Marín es Doctora en Filología, Licenciada en periodismo, y catedrática de Literatura. Ha publicado diferentes ensayos: El Madrid de Carlos III, El costumbrismo español en el siglo XVIII, Zugazagoitia precursor de la novela social, San Juan de la Cruz, Las costumbres de la Ilustración, Historia literaria de España en el siglo XVIII (vv.aa.), El Quijote en clave de mujer/es (vv.aa.), y El Madrid cotidiano del siglo XVIII. Ha colaborado proyectos del C.I.C y en los suplementos culturales de Diario 16, El Mundo y ABC. Ahora escribe en El País, Cuadernos del Sur, etc. Ha publicado los poemarios, Signos de Sombra, En el confín del nombre, Nos+otros, Gramática de Luna, Escombros de los días y Tiempo de caramelos, y la antología de su poesía El viento de las espigas. También ha publicado dos novelas: Con olor a naftalina y Tú serás Virginia Woolf.


El viernes 2 de junio 2017 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro El incendio de las horas de Juana Vázquez Marín de la editorial Huerga y Fierro

EL INCENDIO DE LAS HORAS. En El incendio de las horas Juana Vázquez Marín explora su “yo” con un afán y una intensidad magníficas. Sus escenarios repletos de cotidianidad tienden un poderoso y sugestivo nexo al lector, que es incendiado por el espíritu de búsqueda, de victorias y derrotas que la autora hace brotar de lo más hondo de su mente. El tedio, el anhelo, el aprender a despedirse, todo ello en unos versos de una enorme pericia poética en los que nada falta y, quizá incluso más importante, nada sobra. Hay, además, una excelente intuición creativa en toda la esencia de la obra, en la medida en la que, en un intento supremo por acabar con las jaulas que atoran la propia concepción del ser, Juana Vázquez Marín desdeña las máscaras exuberantes que tan a menudo revelan inseguridad para acudir al lector con su rostro vivo, llameante, reconocible, espejo de una vitalidad sensible que pisa un brumoso camino tendido hacia un futuro que tiene tanto lo malo de lo incierto como lo malo de lo predecible.




Más información sobre el libro en Huerga y Fierro




*(obligado, elementos, llueve, rojo y nunca.)

Poemas prestados #117

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por el poeta neozelandés Jack Ross. Te animamos a que sigas participando en la centésima octava edición que empieza el viernes 19 de mayo del año 2017.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Jöel López Astorkiza quién recibirá el libro Mirar el fuego de Rocío Arana Caballero de la editorial Pre-textos




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
gato, agua, árbol, piedra y balcón.


❆ ❆ ❆



Verano

Acabo de instalar un columpio en el árbol que hay detrás de mi casa. No tiene nombre.
Ni siquiera sé si alguien lo va a usar alguna vez. Tenía los materiales y lo hice. Punto.
Noto, sin embargo, la ilusión de la promesa en las caras de la gente que mira el columpio.

Pongo bajo el agua el bote de cristal para quitar la etiqueta. Ojalá fuera tan fácil.
Yo lo intento bajo la ducha todos los días. Unos segundos bajo el chorro y fuera etiquetas.
Pero no. Nunca es tan fácil. Al revés, me da por pensar en la ducha. Y no me sienta bien.

El gato bebe del bote limpio de etiquetas. Seguro que a él le importa un pito.
Mi padre las coleccionaba. Con mimo y paciencia, ablandaba el papel sin romperlo.
Solo se permitía ser delicado con esa artesanía cotidiana. En lo demás era como debía, supongo.

La piedra está vieja pero hace posible una pequeña llama. Como si fuera a ser la última.
Guardo el mechero cuando noto que la vela prende. La coloco con cuidado en la repisa del balcón.
Me siento en un taburete. La corriente que viene de la ventana apaga la llama. Pronto se hará de noche.


Jöel López Astorkiza
Haro, La Rioja, España

elavionamarillo.wordpress.com


❆ ❆ ❆



Cuánto vale una conversación

Cuánto echo en falta, yo,
a mi gato, porque es el único
al que comprendo.

Cuánto duele el corazón,
al mirar desde el balcón,
y no ver más que desolación.

Cuánto sueño despierto,
por el goteo de paso
que deja desfilar el agua de la vida.

Cuántos dichos a desprecio,
se sientan en una losa
de piedra que ya no se mueve.

Cuánto amor en un beso,
bajo el árbol del jardín
allá en un cercano atardecer.

Cuánto quiero lo que digo,
que no cambio palabras.
Cuánto vale una conversación
para no quedarme ciego.


David Sánchez Cruzado
Madrid, España


❆ ❆ ❆



¿Por qué
esta sorpresa
ante la crueldad?
Venimos de aquellos niños
que construían cabañas
entre los árboles;
aquellos que en la fuente
se metían bajo el agua
y surcaban los siete mares
al rescate de los oprimidos;
aquellos que combatían los miedos con abrazos,
que se confiaban los secretos
de balcón a balcón,
de sueño a sueño…
Ésos éramos…
Pero también fuimos
los que llenaban la bolsa de piedras
al tirar al gato al río.


Dudu Fdez.
Villamuriel de Cerrato, España


❆ ❆ ❆



No quiero llorar,
cientos de libélulas buscan mudar sus alas
en mis lágrimas.
Espero tu voz en silencio
y aparto los pájaros con las migas de arroz
que guardé para sembrar en tus zapatos.

No hay balcón que aprese a un gato,
ni piedra que consiga fragmentar el agua.

Hoy no quiero llorar, no voy a pensar la distancia
hasta aquel espigón donde nos amamos desnudos,
eternos peces,
hijos de este templo
donde oramos para suplicar por el húmedo maná
de un beso.

No hay árbol que no baile con la brisa
ni vacío insalvable para el hombre enamorado.


Suso Torriente
Madrid, España


❆ ❆ ❆





‘Albertina’
Texto: Gabriel Merino
Ilustración: Aurora Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Desde el balcón avista la ciudad;
en el horizonte, sin brumas, el mar.

En la cocina bulle el agua del té.

Un gato triste atrae su mirada;
de un salto, ha trepado al árbol.

El agua borbotea.

El cielo, encapotado por momentos;
la atmósfera, cargada.

El líquido borbolla inquieto
en la tetera y en el aire.

El gato, como un fantasma, se ovilla;
el agua, cansada, descarga y se vierte.

Caen piedras.


V. Javier Llop
Valencia, España


❆ ❆ ❆



Desde los balcones de mi memoria
observo,
Ya no anidan los vencejos.

Soledad.
Silencio al otro lado.

Desde el estante de mis recuerdos
caen las flores marchitas,
Y el agua de la clepsidra.

Extraño.
Siempre el tiempo.

Como los árboles de hoja caduca
Que apuestan todo a primavera,
apuntalando la sombra del verano.

Divago.
Resucitan, mueren e invierno.

No me queda más opción,
que jugar con el gato de escayola
a piedra, papel o tijera...

Piedra,
        piedra,
                piedra...

Javier Estevez Vicente
Villamuriel de Cerrato, Palencia, España


❆ ❆ ❆



La tormenta

Del balcón saltaba el gato
huyendo de la tormenta…
Era granizo esa agua
que caía como las piedras.
Por más árbol que buscaba
para escalar, nada encuentra
y se refugia en la casa
del can, montando la fiesta.
Que gato y perro se sabe
no se tragan, ¡se detestan!.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Un árbol solo
(… Siempre me gustará más un árbol que un libro)
Manuel Mantero

Un árbol solo
una impresión que eleva
la amplitud de la contienda
con la nada.
Soplan las horas
sobre la estampa pétrea,
como anclada.
Un árbol solo
terco,
no se reclama
hijo del agua.
Se ven sus astillas
dormidas
si miras
desde esa soledad
que sigue al desconsuelo.
Ramas de quebrada estancia
sin gato que las reclame
con soga para el ahorcado
que cuelgue sus penas
sujetas a su pasado.
Lo hieren los días
que evitan
verdores
y nidos —balcones
que añoran
gorjeos que sean
trinos—.
Hay un árbol que te enseña
que solo quedan las piedras.


Vicente Javier-F
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Ella y él


Un balcón adornado con sillas de colores y flores de papel
Espacio intermedio entre libertad y cautiverio
Ella soñando con el sol de verano, el olor del mar y los besos de sal.
Él soñando con cazar, correr, esconderse y maullar a la luna.
Ella sostiene en una mano un vaso con agua, que sabe a vino tinto y en la otra palma una piedra preciosa que late y sangra.
Un disco rayado de Chabela Vargas acompaña sus lágrimas.
Él sentado a su costado comparte su calor, ese calor de ira.
La ira de ella por ser una cautiva mansa del dolor y el recuerdo.
Del recuerdo de amar bajo la sombra de los árboles que danzaban con el viento
La ira de él por quedarse a su lado, callando el llamado salvaje de la calle. Un pago por ser aceptado tal como es, sin miedo a su estigma de mala suerte.
Ambos lado a lado, humana y felino no se atreven a salir al balcón. Detrás de las puertas de vidrio, todo seguirá igual, estarán seguros.
De pronto, el cielo sopla fuerte y la salida está marcada.
Ella da dos pasos y antes de seguir, coge a su gato negro de ojos amarillo fuego para sentir una vez más su ronroneo musical. Compañero de copas.
Cierra los ojos, sonríe y decide soltar. Ella pertenece ahí, él pertenece al mundo.
Cierra la puerta de cristal y se esconde para siempre.
El gato negro salta a la libertad a buscar buena suerte.


Marilyn Lavado
Paris


❆ ❆ ❆



LAMENTO

Zafio lamento el que a veces presto
A mi corazón a modo de tormento
Pensamientos míos que como piedra
Caída a modo de agua en la tormenta
Lastiman aún más si cabe tu dulce canto.

Canto agrio salido de tus bellos labios,
Balcón por el que suspiran mis ojos
Árbol tu cuerpo sobre el que trepo
En mis sueños como aquel lejano gato
Hoy león enfurecido en tu tormenta.

A la espera de mi muerte apostado
Veo pasar de continuo tus palabras
Como sombra que araña mis deseos
Consumidos en la oscuridad de mi despecho
Tristes recuerdos de mi postrero anhelo.
Hoy ya sé que te he perdido.


José María García Ocaña
Córdoba, España


❆ ❆ ❆



El gato, muy pequeñito,
ha tenido la osadía
de querer subir al árbol
y bajarse no podía.

Mi sobrino que lo vio,
presto lo bajó al suelo,
lo cogió entre sus manos
y a casa se lo llevó.

Todos celebran contentos
los maullidos del minino,
que lame, con gran empeño
la leche que hay en un cuenco.

Con sus garras de felino
se aferra y toma consigo
todo lo que arañar pueda.

Si pretendes asustarle,
échale un poquito de agua
sobre su lomo y espalda,
pero es tan "graciosillo",
que sin dudarlo, ya verás
como te lanza un bufido.

Para mantenerle limpio,
han preparado una caja,
donde, además de comida,
con piedras muy pequeñitas
y con una blanda paja
improvisan una cama.

Tiene unos bonitos ojos
una piel sana y cuidada;
cuando se asoma al balcón,
curiosea, sin salirse,
lo que por la calle pasa.

Es muy bueno este "juguete"
que por suerte ha vivido
rodeado del cariño
de grandes y de los niños.


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



PERICO

En el pueblo, al gato, le llamaban Perico
pues solo el niño Pedro podía acariciarlo.
Allí reinaba un gran árbol sobre la masía
de rústica piedra y ventanas de madera.

El único vidrio que allí conocía Perico
era el reflejo del agua en los charcos.
Su única relación con algo doméstico
eran sus paseos con Pedro por el balcón.

Apresaron una triste tarde al gato Perico
y en una caja de Pedro le encerraron.
Viajaron el niño y su gato a la ciudad
llena de agresivo olor a bicho muerto.

En la ciudad, al gato, le llamaban minino
pues había que encerrarlo si había visita.
Allí reinaba un cielo de antenas sin árbol
color piedra tras ventanas de la fría nada.

Lamía a diario el frío vidrio el gato Perico
tratando de beber el agua de ácidas lluvias.
Su única relación con algo vivo y natural
era Pedro tumbado frente a la televisión.

Mataron una triste tarde al gato Perico
y en una caja de Pedro le enterraron.
Viaja en vacaciones el niño al pueblo
lleno de recuerdos de su gato aun vivo.


Julio Alcalá
Castellón, España

Julio’s Blog


❆ ❆ ❆



El gato blanco
sube el árbol
cuando una gota
de agua
lo congela
sacudiéndose
salen los diamantes
por flores
que caen
en las piedras
del camino
iluminando
mi balcón.


Martha del Pilar
Un Pensamiento


❆ ❆ ❆



Como el gato viejo
que olisquea a los pies del árbol del tiempo,
sin saber,
que ya ha quemado seis vidas y media,
ando perdido,
recogiendo las piedras que me tiras
desde el balcón de tu indiferencia.
Te imagino mía,
en la soledad íntima,
donde mi mano me da lo que tú me niegas,
y corre un río inútil de esperanzas vacuas
que van mortificando mis anhelos,
soy un pobre diablo que
entre sábanas negras se desahoga,
esperando beber algún día
el agua salada de tu fuente virginal, ¿o no?
que más da, mientras pueda saciar mi sed.


Manuel Díaz García
Gáldar, Las Palmas, España


❆ ❆ ❆



IMAGINARIO

El agua es un camaleón,
su color, puro reflejo,
del universo, el espejo
donde las cosas se miran.

La montaña es el balcón,
de la inmensidad del mundo,
el latido más rotundo,
corazón en la tormenta.

Cada árbol, un pulmón,
abrazado por la hiedra,
escultor, junto a la piedra,
de las luces y las sombras.

Las estrellas, brasas son,
como los ojos de un gato,
de la noche, el más sensato,
lazarillo de la tierra.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



una rana en el estanque
dormita al sol de mayo
sobre las ondas del agua
ríen los árboles
un gato silencioso como una nube cruza
la hierba
ojos verdes
piedras de jaspe azteca
asomados al balcón del acecho
entrecierra los ojos
la pequeña pantera de sombra gris
es mediodía

duerme


Pon
San Isidro, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Piedra y silencio.
Tu nombre, impronunciable.
Asomada a tus ojos,
balcones abiertos
a precipicios de cal y agua,
acompaso mis sueños
a tu presencia.
Como un gato
inexperto
retenido por el miedo
en las alturas
de un árbol,
mis pensamientos se quedan
atrapados en ti.


Francisca Prieto Martínez
Cehegín, Murcia, España


❆ ❆ ❆



Te acuerdas, querido mío
cuando el gato que jugaba
en ese balcón amigo
bebiendo agua del río
y mirándonos despacio
cuando yo aún te quería.
Recuerdas, cuando curaba
con mis manos, bien heladas
la frente bien niquelada
maltratada por la piedra
que te lanzaron con fuerza.
Allí, justo, fue el momento
en que yo más te quería
mas luego, dejé de hacerlo
y el gato me sonreía.


Maria Toca
Santander, España

www.lapajareramagazine.com


❆ ❆ ❆



Hoy he visto un gato negro
semiescondido detrás de un árbol
chamuscado por el odio.

Le he tirado una bomba de agua
como esos globitos que llenan los niños
embriagados por la rabia.

Debería haberle arrojado una piedra
grande dura afilada
para hundirle los sesos
romperle el cráneo en mil trocitos
de estaño.

Ay qué daño.

Y después, consumar su venganza
arrojándome por el balcón
hasta que mi cuerpo reventase
rebotando en los alféizares
de todas las ventanas.

Imagínate una caída infinita
la agonía de saberse muerto
en el aire
no hay lugar para ti en la tierra.

Un gato me ha mirado.


Juan M. Santiago León
Arganda del Rey, Madrid, España

www.sub-let.blogspot.com
YouTube: Los Punsetes "Un Corte Limpio"


❆ ❆ ❆



Rayuela

¿Cielo y tierra?
Tiré la piedra
Nada ocurrió
Quise avanzar
Sin las reglas del juego
Puertas, ventanas
Fronteras y verjas…
Mi balcón es otro
Se abre a un mundo
Hermoso
Odioso
El gato que vive conmigo
Me abre los ojos
Esconde la piedra
Su mirada profunda
Me indica el camino
Ni cielo ni tierra
Yo no trepo al árbol del jardín
El agua de lluvia nunca me toca
Nuestro balcón me deja ver
Lo que puede ser
Lo que tal vez será…


Yolanda Carreras
Madrid, España


❆ ❆ ❆



El gato
(Ecos de O. Girondo)

Desde un balcón otea,
piedra, ferrata, rama,
el verde de la rama
de un árbol. Se menea
y columpia; se recrea,
vacile de retama,
un canario de llama
o un petirrojo tea.
Fija la pieza el gato.
El pájaro se baja
al agua de un regato,
y en un salto felino
va y se… volatiliza
la gesta del minino.
Su sino:
la búsqueda de chance
que vuele en ese trance.


Pedro Bernal
Madrid, España


❆ ❆ ❆



QUISIERA SER

Quisiera ser piedra para no sentir
esta angustia que me ahoga.
Nadie me dijo que por amor también se sufre.
Se lo conté a mi gato
y él se acurrucó a mi lado para consolarme.

Quisiera ser agua y fluir sin sobresaltos.
No estoy para cascadas.
Voy a dejarme llevar, abandonada a la corriente.
Ahora mismo,
solo me entiende el mar.

Quisiera ser árbol y sentirme
fuerte y robusta ante las adversidades.
Llover mis hojas en otoño
y quedarme desnuda ante ti,
ya no siento el frío en la piel. He dejado de ser hielo.

Quisiera ser algo, pero aquí estoy
apoyada en la baranda de mi balcón, paralizada,
mirando al infinito, esperando de nuevo
tu llamada que me recuerda lo lejos que estamos
y lo complicado que es todo.


María Carvajal
Cáceres, España


❆ ❆ ❆



Diferencias


Recuerdo esta tarde, padre,
acodado al balcón que asoma a ese mundo ancho,
aquellos días de zoológico,
cuando era otoño y los árboles
cubrían los charcos de agua
que entre risas y retos jugábamos a pisar.

Disfrutábamos con inocencia del cautiverio infame.
La frescura de entonces no conocía de culpas
y la imaginación igualaba
la salida dominguera
con la gesta de los héroes
que vencían elefantes y leones
en los libros de aventuras.

La tarde pertenecía
a la fascinación y el asombro,
a los pasos ágiles y elegantes de los gatos
que poblaban el Jardín Botánico.

Y hoy me pregunto, padre:
¿qué nos separa de ellos?
quizás el convencernos
que ya no somos salvajes;
que abandonamos por milenios la edad de piedra;
que podemos explicar cada crimen
con bonitas palabras
y hacer razonable la mentira y la tortura.

Tal vez nos haga superiores
la simple maravilla de la explosión hormonal
esa que, civilizadamente, denominamos amor.


Rubén Sacchi
Lanús, Buenos Aires, Argentina


❆ ❆ ❆



HAIKU PARA MIS HIJOS

Balcón de cuento:
gato y piedra escuchan
cantar al árbol.


Karlos Linazasoro
Tolosa, Gipuzkoa


❆ ❆ ❆



Recorro el resplandor
de una bandada de pájaros,
bautizo ecos en la matriz del árbol,
descansan en mi boca las estrellas
y se cuelgan de mi brazo.

En una caricia hermano
el silencio de la piedra y
los cascabeles del agua,
la tierra rancia
y cosechas de manzanas.

Soy viento
que baila con los gatos.
Deshojo los balcones de citas olvidadas,
colmo de aromas
el cuerpo de tu infancia.

Soy viento.
Abro todas las jaulas.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



El gato al agua


Había un árbol que daba sombra
al final del callejón. Lo cortaron
cuando la abuela era joven.

Los otros se quejaron, raíces, hojas, mosquitos.
Lo cortaron con hachas.

Luego, cuando la abuela era vieja y yo niño
levantaron un muro de piedra para tapar el callejón.

Los otros se quejaron, los de casitas con jardincillo,
niños de uniforme, autos que robar.

El muro no sería tan alto, dijo la abuela
cuando ya no podía ver que su balcón daba al muro, y no había luz.

Cuando llueve, el agua que busca su camino
horada las raíces del muro,
inunda el callejón, y los otros se quejan
por no poder llevarse el gato al agua.


Guille Blanc
Granada, España


❆ ❆ ❆



La noche me mira con sus ojos de gata,
Me besa con sus besos de agua.

Un árbol bosteza,
Estira sus ramas,
Acaricia el balcón
Dónde sueño un poema.

La Luna,
Piedra preciosa,
Rompe mi silencio.


Eduardo Benítez Romero
Madrid, España


❆ ❆ ❆